viernes, 4 de julio de 2008
desacanso o no descanso
martes, 13 de mayo de 2008
Volviendo a los origenes

sábado, 10 de mayo de 2008
talla L
Hoy no me apetecía quedarme en casa, necesitaba salir y escribir en otro lugar. Portátil en mano y a la calle, sabía perfectamentre donde dirigirme, a la mandrágora, no esta lejos de casa y el ambiente que se respira me gusta bastante al estar delante del teclado. La calle del Socorro esta llena de gente entrando y saliendo de sus tiendas, los bares ya tienen las mesas en la calle y no entra en mi sesera como tanta gente no esta a estas horas trabajando ¿ pensionistas, señoras del hogar,
turistas? vete a saber...
Estoy llegando y no sé porqué razón cruzo a la otra acera, como ipnotizada me acerco al escaparate de Stradivarius, maniquís perfectos posando ante mi con inmutable elegancia con largos vestidos veraniegos, escotes de infarto y pantalones pitillo que a una mortal como yo harían parecer una butifarra. Mis dos últimas experiencias en esta tienda han sido nefastas, pero no me resigno y pruebo suerte una tercera vez. En los altavoces la incombustible Rihana con su paraguas.. que ganas tengo de que la gente se olvide de ella. Empiezo mi ruta por la tienda, tejanos, camisetas multicolores, tops cubre pezones, vestiditos para anoréxicas, chaquetas corsé...uu
ff.. esto va de mal en peor,hasta que en una de las mesas encuentro unas blusas, no suelo llevas, pero esa me gusta, rebusque entre ellas la talla más grande S M S S M.. una L!! genial y además en rosa. Me dirijo al probador y una de las chicas me sonríe y me pide que le deje allí mi bolso con el portátil y me da una tarjeta con la cantidad de prendas que llevo y me meto en los probadores. Mi cara se ha vuelto un cuadro, estupefacción seguida de asombro y finalmente frustración, no podía ni abrocharme el primer botón!! vamos es que ni por asomo, me faltaban cuatro dedos para poder abrocharmelo. Salgo del probador con cara de poker, le dejo a la chica la tarjeta con la blusa y recojo mi portátil, de refilón veo una leve sonrisa en los labios de la dependienta.."Zorra escuálida"- pienso. Definitiamente no vuelvo ha entrar en ningún Stradivarius en la vida, si su filosofía es la de "gorda deja de comer para enfundarte en uno de mis pantalones y si no lo consigues ..pilla una depresión aguda", lo llevan claro conmigo.Estoy aposentada en una mesa al final del bar, el café me ha devuelto a la realidad.. bendito café, aun incré
dula no salgo de mi asombro...la talla L no me valía.Yo personalmente no me veo gorda, soy una mujer latina, con mis curvas, una mujer diábola como hoy en día quieren clasificarnos, de prominente pecho, algo mas estrecha de cintura y de cadera prominente. Una chica standart, que lo uno que pide que hagan tallas L reales!
Desde mi balcón

Hace un mes que me he mudado a un pequeño piso en el casco antiguo, una casa reformada y convertida en pisos. Me quede enamorada de ella desde el primer día en que cruce el umbral de la puerta, una mezcla de modernidad en el mobiliario y cierto aire bohemio .
Me levanto con el trinar de los pajaros, salgo de la cama y me dirijo al salón-comedor-cocina, preparo la cafetera y me acerco a mi pequeño balcón, aun no se ve a nadie en la calle, solo el trinar de los pájaros rompen el silencio de la mañana, aunque no tardara mucho en mezclarse con la risa de los niños, el cacareo de las marujas y la música del acordeón del artista callejero que a diario se planta en la esquina de la calle. El olor del café recién hecho me devuelve a la tierra, dos cucharadas de azúcar y una magdalena. Desperté.Me siento y enciendo mi ordenador, lo tengo justo al lado del balcón, me gusta poder observar a la gente pasar mientras trabajo frente a él, me relaja oír el acordeón, aunque oiga una y otra vez las mismas canciones día tras día.Desde aquí iré escribiendo mis historias, pensamientos, desvaríos, obsesiones y seguro que alguna que otra paranoia. Para todos mis amigos y familiares que están lejos de mi, pero cerca de mi corazón, para que sepan de mi cuando no estoy cerca de ellos.